AMPA de Sevilla "Escuelas de Calor"

Imbroda

IMBRODA Y LAS AMPA

Escrito por ampasdesevilla 04-12-2019 en Consejería. Comentarios (0)


Si algo ha quedado claro en las intervenciones del señor consejero de Educación de la Junta de Andalucía, Javier Imbroda, es que no ve con buenos ojos a esa parte de la comunidad educativa esencial que son las familias. No a todas, claro. Las calladitas, las que se limitan a llevar al niño o niña al cole sin pasar de la puerta y que se costean los recursos que la Administración no pone (desde folios o papel higiénico hasta pizarras digitales y aires acondicionados o calefacción) a través de rifas o tómbolas, esas sí le gustan.

Dice el señor consejero que hay que redefinir el papel de las asociaciones de padres de alumnos (a las madres y a las alumnas las obvia) cuya responsabilidad “acaba en la puerta del colegio” para dejar trabajar a los docentes sin colonizar como pasa en algunos casos en la actualidad.

Con estas declaraciones el titular de la Consejería de Educación manifiesta una evidente ignorancia de una de las leyes que rige el ámbito que gestiona. Fíjense:

DECRETO 27/1988, de 10 de febrero, por el que se regulan las asociaciones de padres de alumnos de centros docentes no universitarios en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Art. 5º. Las asociaciones de padres de alumnos son un cauce fundamental para posibilitar la participación de los padres o tutores de los alumnos, en su caso, en las actividades de los centros escolares. Para ello tendrán aquellas finalidades que se fijen en sus estatutos, dentro de las siguientes.

a) Asistir a los padres o tutores en todo aquello que concierne a la educación de sus hijos o pupilos.

b) Colaborar en las actividades educativas de los Centros, y en las actividades complementarias y extraescolares de los mismos.

c) Organizar actividades culturales y deportivas.

d) Promover la participación de los padres de los alumnos en la gestión del Centro.

e) Asistir a los padres de alumnos en el ejercicio de su derecho a intervenir en el control y gestión de los Centros sostenidos con fondos públicos.

f) Facilitar la representación y participación de los padres de alumnos en los Consejos Escolares de los Centros públicos y concertados, para lo cual podrán presentar candidaturas en los correspondientes procesos electorales.

g) Promover el desarrollo de programas de Educación Familiar.

h) Representar a los padres asociados a las mismas ante las instancias educativas y otros organismos.

i) Cualesquiera otras que, en el marco de la normativa a que se refiere el artículo anterior, le asignen sus respectivos estatutos.

Que a este señor le molesten las familias, sobre todo las que actuamos de forma organizada en las AMPA, es un problema -sobre todo para él-, pero desde luego no estamos haciendo más que ejercer el papel que la propia ley nos reconoce.

Al margen de lo legal está lo legítimo. Somos las madres y los padres los que, por obligación, dejamos a nuestro bien más preciado, nuestros hijos e hijas, en manos de profesionales de la educación (que trabajan muchas veces en contra de los elementos y en infraestructuras indignas y obsoletas), y como es lógico no podemos desentendernos de lo que sucede en los centros educativos. Cuando acudimos a una tutoría no lo hacemos para fiscalizar sino por saber qué pasa con nuestro hijo o hija, si aprende, si tiene dificultades, si se porta bien, si se integra con sus compañeros/as de clase, en qué podemos ayudar y cómo.

Que haya familias que vayan con otras actitudes -de todo hay, como hay buenos y malos docentes- no justifica que se generalice y se meta a todas las familias en el mismo saco. Porque no es verdad. Y porque muchas de nosotras sabemos que no hay que buscar culpables en los centros, generalmente los culpables están en los despachos como el del señor consejero y similares. Son pésimos gestores, como Javier Imbroda -que no es pionero, ya los hubo antes-, los que se están cargando la educación pública.

La exigencia al profesorado que el señor consejero tilda de “inhumana” no viene por parte de las familias que están, según su parecer, examinando la actuación de los y las docentes. Viene por la ingente burocracia a la que están sometidas, porque no paran de cambiarles instrucciones (en muchos casos absurdas) con las que desarrollar su trabajo, porque las plantillas son inestables y se ven incapaces de desarrollar su proyecto educativo, porque trabajan muchas horas fuera de su jornada, porque no se cuenta con ellos para nada que no sea obedecer, porque el que más y la que menos ha pasado por varios centros y varias provincias, porque las ratios son inabarcables, porque tiene alumnado con necesidades educativas especiales al que no puede atender sin apoyo de personal especializado, porque se le obliga a aprobar alumnado que no ha cumplido los objetivos educativos exigibles en aras del PISA y demás rankings, porque soportan temperaturas que no respetan su salud laboral… ¿Seguimos?

El señor Imbroda yerra el tiro. Las AMPA no somos colonizadoras porque los centros educativos son un terreno tan nuestro como del resto de la comunidad educativa. Lo que le molesta es que “algunas AMPA” seamos exigentes en que se cumpla lo que marca la ley, que tengamos claro nuestro papel en los colegios e institutos reivindicando nuestros derechos (igual que la mayoría cumplimos con nuestras obligaciones) y defendiendo una educación pública de calidad.

Pero al señor consejero le gustan las AMPA que se organizan para sacarle las castañas del fuego y buscan recursos para comprar pizarras digitales, arreglar desperfectos o climatizar las aulas. Eso es un copago que genera desigualdad y desde Escuelas de Calor no vamos a ser cómplices. Pagamos impuestos para recibir una contrapartida en servicios públicos de calidad. (Ya escribimos sobre esto una vez http://ampasdesevilla.blogspot.es/categoria/repago/)

La educación pública es un derecho y no vamos a bajar la guardia. Le vamos a poner todas las dificultades que podamos para que el #PlanImbroda de deteriorarla y desmantelarla no salga adelante. Se va a “jartá” de AMPA. ¡Todavía más!



IMBRODADAS Y CONFEDERACIONES

Escrito por ampasdesevilla 01-07-2019 en CODAPA. Comentarios (0)



Lo del señor consejero Javier Imbroda no tiene desperdicio. Lo mismo llama a afiliarse a Ciudadanos -desde su cuenta personal, menos mal- que te cambia el horario de Primaria, pasando por un campus de verano que vende como programa para combatir el fracaso y el absentismo escolar. Cada vez nos sorprende con una “imbrodada” más elaborada. Si no fuera porque está gestionando cosas muy serias, sería para reírse del nivel que está demostrando.

Una de sus últimas fotos es significativa de qué relaciones busca con las AMPA y con qué AMPA. Hasta ahora ya nos había regalado con decir que “algunas” AMPA colonizan centros educativos y que las familias debían estar en sus casas y no frecuentar los centros educativos donde estudian sus hijos e hijas. Pero a pesar de este desprecio, la CODAPA lo blanquea y lo invita a un reciente Congreso en Rota. ¿En serio prestigia la apertura de un congreso un consejero que ofende a las AMPA y ataca a la educación pública a cambio de favorecer a la privada-concertada? ¿Es que no ve CODAPA que le sirve en bandeja una foto para que él la venda como que está cerca de las familias y atendiendo sus demandas?

Recientemente da un nuevo giro de cintura y se reúne con la CONFEDAMPA y con la CONCAPA. Nada es casualidad. Explicamos, que la pedagogía es muy necesaria.

CONFEDAMPA. Dícese de una confederación de 24 AMPA regentada por dos personas que se han autocontratado en esa entidad porque ya no tienen hijos en edad escolar y por tanto no están en Junta Directiva de ninguna AMPA para presidir la Confederación. Voluntariado, vamos.

CONFEDAMPA. Dícese de una confederación a la que visitó la UDEF para pedir ciertas explicaciones. Dícese de una confederación que se arroga una representatividad que no tiene y que desde que FAMPA Sevilla (presidida entonces por María Alonso) huye despavorida a refugiarse en CODAPA -por tanto Confedampa pierde 500 AMPA de golpe, una federación-, invierte esfuerzos ingentes en “robar” AMPA a la federación sevillana para tener más AMPA en su registro.

¿Objetivo de querer ganar socias? ¿Tener más trabajo y defender a más AMPA o la educación pública con mayor entidad? Posible, sería lo honesto, pero improbable dada la trayectoria de estas personas. Una pista: las confederaciones y federaciones de AMPA reciben subvenciones de la Administración Pública y su cuantía es proporcional al número de AMPA federadas. CODAPA también, por eso se puso tan contenta de recuperar a la Federación de Sevilla en sus filas, eran 500 AMPA más. ¡Suena la caja!

Estaría estupendo que esas subvenciones se destinaran a las AMPA de manera directa o se organizaran actividades provechosas para la mayoría de ellas y sus comunidades educativas, pero la verdad es que no es así. Son pocas las que aprovechan sus planes de actividades, que se presupuestan muy por lo alto y que muchas veces, sobre todo las que se celebran a nivel andaluz, llevan asociadas desplazamiento y estancias en hoteles a mesa y mantel. Incluso se puede llevar a la pareja y familia.

Desde Escuelas de Calor, un movimiento de AMPA empoderadas, sin más estructura que la asamblea y más recursos que la unidad de acción, inteligencia colectiva y una pancarta, somos muy críticas con este entramado que no es más que un sumidero de dinero público que poco o nada es optimizado por el movimiento asociativo de familias en la escuela pública. Hemos logrado más en apenas 2 años de existencia con reivindicaciones justas y trabajo constante, sin distracciones, que estas organizaciones en décadas de servilismo al poder establecido. Porque en el fondo, sólo han canalizado protestas de las de abajo para que no llegue la sangre al río, como se suele decir.

¿Busca la Consejería de las imbrodadas en CONFEDAMPA lo que tenía la CEJA del PSOE en CODAPA? Para reflexionar.

CONCAPA. Dícese de la Confederación Católica de Asociaciones de Madres… (¡Ah! ¡No!) de Padres de Alumnado (este término inclusivo es nuestro). Suponemos que es partícipe del baile de subvenciones con que se riega el campo abonado del postureo, pero lo desconocemos porque somos de la escuela aconfesional pública (querríamos ser de la laica, pero aún no ha llegado, de facto, ese momento).

Esto de la cercanía a la CONCAPA no es sino otra muestra más de las preferencias del señor Imbroda. Se debe, y así lo deja claro cada vez que tiene oportunidad, a la privada concertada, y si es religiosa, miel sobre hojuelas. No es casualidad la maniobra que acaba de hacer con los horarios de Primaria para restar autonomía a los centros y que la religión gane carga lectiva. (Por cierto, de aurora boreal las mentiras que ha hilvanado para vender lo de los horarios. ¿Esta gente tan católica no le ha dicho que mentir es pecado?).

Debe ser que es mucho más necesario para el futuro saber rezar y encomendarse a lo divino para soportar las desigualdades y desvaríos del sistema, que saber pensar y ver cómo organizarse para cambiar la deriva de las cosas. Porque desde luego, la sociedad que nos trae esta gente apunta al blanco y negro a velocidad de crucero.

¡Seguimos!¡No hay tiempo que perder y hay mucho en juego!


¿HACIENDO AMIGOS, SEÑOR IMBRODA?

Escrito por ampasdesevilla 09-04-2019 en Consejería. Comentarios (0)

“Quiero hacer un apunte general sobre las familias. La colaboración de las familias con el centro educativo es fundamental. Pero la gran responsabilidad de las familias está en sus casas, no en los centros educativos. Y creo que hoy ese equilibrio necesario en la relación entre familia, centros y docentes en bastantes casos se ha desequilibrado. Dejen a la comunidad docente trabajar. Porque ellos son los que conocen el día a día. Las familias deben colaborar, pero fundamentalmente su responsabilidad está en los hogares. Hay un exceso de colonización, por decirlo de alguna manera, por determinadas AMPAS, de los centros educativos. Y no es correcto”. Javier Imbroda dixit. Entrenador de baloncesto.

Sí, esas declaraciones son propias de cualquiera, menos de un Consejero de Educación. Con ellas, señor Imbroda, demuestra usted que desconoce lo que es la comunidad educativa y qué papel jugamos las familias (asociadas o no) en los centros educativos.

Debería usted saber que el rendimiento del alumnado mejora cuando sus familias participan de la vida de los centros educativos y que desarrollar un sentimiento de pertenencia a la escuela también favorece los buenos resultados. Pero no parece que esa colaboración que considera usted “fundamental” vaya referida a esto.

¿Para qué entonces somos fundamentales las familias? ¿Para hacer tómbolas y fiestas con las que sacar dinero para sufragar los recursos que la Administración educativa no proporciona? ¿Para ese copago vergonzoso y generador de desigualdades que no existe más que en lo educativo? ¿Para mantener la paz en los centros si vemos deficiencias, pero miramos para otro lado y callamos? ¿Para aceptar sin rechistar que las aulas de nuestros hijos e hijas sean saunas o se caigan a pedazos de puro abandono?

Sr. Imbroda, tiene usted un concepto muy perverso de las AMPA y de las familias del alumnado. ¿O sólo de las familias de la Educación Pública? ¿Opina usted lo mismo de las familias de los centros de FP de MEDAC, su empresa? No, claro que no, porque esas pagan y dejan pingües beneficios, ¿verdad?

Sus declaraciones desde que ha llegado al cargo no han hecho sino prender hogueras en un terreno ya de por sí inflamable. Pareciera que su objetivo fuese echar a pelear a la comunidad educativa entre sí: familias de la pública vs. familias de la privada concertada, familias pro-procesiones vs. familias laicas, AMPA vs. “determinadas” AMPA y familias vs. docentes. Pero no lo va a conseguir, señor consejero, porque algunas sabemos mirar la luna y no el dedo. Algunas vemos de lejos que lo que pretende con esa división no es sino distraer para hacer y deshacer a su antojo, mientras las que defendemos la Educación Pública nos perdemos en debates inútiles.

Mire usted, las AMPA no colonizamos centros educativos, porque los centros educativos son tan nuestros como del resto de la comunidad educativa, y colonizar implica la ocupación de algo ajeno para explotarlo. Nada más lejos de nuestra intención. Otros no pueden decir lo mismo cuando meten sus zarpas empresariales en el servicio público educativo o legislan para mercantilizarlo.

Los colegios y los institutos son nuestros, no tenemos que colonizarlos, y no pretendemos sino defenderlos de políticas educativas tan nefastas como las que llevan años deteriorándolos y que usted pretende continuar con total desparpajo, pues ese celo por la concertada no hará sino seguir detrayendo fondos y recursos de la Educación Pública.

Hacemos nuestras parte de sus palabras, pero dedicadas a gente como usted (y sus antecesores/as) que viene a la Administración educativa a enredar, a cambiar de nombre las cosas para que parezca que son distintas, a publicar instrucciones y normas desde despachos muy alejados de las aulas, a generar crispación, a vender humo, a publicar titulares de prensa con medidas estrella… Le decimos: deje a la comunidad docente trabajar porque ellos y ellas son los que conocen el día a día. Y ya de paso, déjenos a las familias en paz, déjenos que sigamos disfrutando de una escuela abierta de todos/as y para todos/as, déjenos seguir colaborando y participando en todo aquello que enriquece la vida de los centros, que no es el copago, por supuesto.

No crea que, con su desprecio y su falta de respeto, las AMPA vamos a retroceder. No pensamos hacerlo porque es mucho lo que está en juego: nada más y nada menos que el derecho de nuestros hijos e hijas a una educación pública y de calidad.

Un consejo: tómese un tiempo muerto y reflexione si esta línea “ampafóbica” es la mejor para ser Consejero de Educación, ya no está usted en una cancha.